viernes, 18 de octubre de 2013

90 días me bastaron para saber de ti, conocerte y enamorarme. Una cinta de cuero llevabas sobre tu muñeca. Tu identificación de que eras mía. Yo solo podía acceder a tu cuerpo. Todos los días me daba cuenta que formabas parte de mí y que ya no podía vivir sin ti... pero, el sin fin pudo llegar. Casi me aparto para siempre de tu lado. Casi me rindo. Pero luchaste y ganaste. Ahora poseo esa cinta de cuero y me rindo ante ti para tener nuestro sin fin. Tan dominante que dejé de dominar para ser dominado por la mujer más bella. Estoy ante tus pies y puedes hacer todo lo que quieras conmigo. Soy tuyo y por un día más, siempre te querré.